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Los 4 tipos de heridas emocionales sistémicas (no las cinco de los libros)

Llega una consulta con un libro debajo del brazo. “Las cinco heridas que impiden ser uno mismo.”

“Tengo todas. ¿Por dónde empiezo?”

—Por la primera. Pero no son cinco. Son cuatro.

Me mira raro.

—Te explico. El libro está bien para empezar a nombrar. Pero clínicamente, lo que veo en consulta se ordena en cuatro categorías sistémicas. Y eso cambia por dónde se trabaja primero.

Por qué cuatro y no cinco

El libro famoso —de Lise Bourbeau— lista cinco heridas: rechazo, abandono, humillación, traición, injusticia. Cada una con su máscara y su tipo corporal.

Como mapa introductorio es útil. Pero clínicamente, rechazo y humillación son la misma herida con dos formas, y traición e injusticia son la misma herida con dos sabores.

Sistémicamente, las heridas se ordenan según qué vínculo fundamental se rompió o no se sostuvo. Y los vínculos fundamentales son cuatro: con la madre, con el padre, con la pareja, con el lugar/sistema.

Cada herida corresponde a uno de esos vínculos. Y eso ordena la mirada para el trabajo.

Herida 1 · La herida materna

Es la herida primaria. Se forma en los primeros años, alrededor de la fuente —tu madre.

Cómo se manifiesta:

Cuál es la raíz sistémica:

La madre como fuente no se abrió plenamente. A veces porque ella tampoco recibió de la suya (transgeneracional). A veces por circunstancias —enfermedad, depresión, separación temprana, muerte. A veces por su propia herida.

Cómo se trabaja:

Tomando a la madre. Reconociéndola como fuente, ordenando su lugar, devolviendo lo que cargaste de más. Trabajo central de la línea Hellinger.

Herida 2 · La herida paterna

Es la herida secundaria pero igual de profunda. Se forma alrededor de la fuerza, la dirección, la autoridad —elementos que se transmiten por la línea paterna.

Cómo se manifiesta:

Cuál es la raíz sistémica:

El padre no estuvo, o estuvo sin estar, o fue eclipsado por la madre en el sistema, o fue violento, o murió temprano. La fuerza paterna no se transmitió plenamente.

Cómo se trabaja:

Tomando al padre. Reconociéndolo como fuente aunque haya faltado, ocupando tu lugar adulto, soltando el reclamo. Trabajo paralelo al de la madre, igual de profundo.

Herida 3 · La herida del vínculo (pareja)

Esta se forma después de las dos anteriores —en la adolescencia, en las primeras parejas, y en las relaciones adultas que repiten el patrón.

Cómo se manifiesta:

Cuál es la raíz sistémica:

La pareja en sistémica refleja primero a los padres. Como aprendiste a amar (mirando a los tuyos), vas a amar. Las heridas con la madre y el padre se manifiestan en la pareja adulta. Por eso esta herida casi nunca es la primera a trabajar —es la consecuencia.

Cómo se trabaja:

Generalmente trabajando primero la herida materna y/o paterna. Cuando esas se ordenan, los patrones de pareja se desactivan solos en gran parte. Después, lo que queda específico de pareja se trabaja en terapia de pareja sistémica o sesión individual.

Herida 4 · La herida del lugar / pertenencia

Esta es la menos nombrada y a veces la más profunda. Se forma cuando hay algo en el sistema familiar que no permite que ocupes plenamente tu lugar.

Cómo se manifiesta:

Cuál es la raíz sistémica:

Hubo alguien en tu sistema que fue excluido, no reconocido, borrado de la historia familiar. Y sistémicamente, tú estás cargando su lugar sin saber. Eso no te deja ocupar el tuyo.

También se manifiesta en migrantes (especialmente segunda y tercera generación) y en familias con secretos no nombrados.

Cómo se trabaja:

Genograma extendido (cuatro generaciones), identificación de excluidos, trabajo de constelación específicamente sobre los excluidos —dándoles nombre, dándoles lugar, dándoles paz. Hellinger trabajó mucho esta herida en sistemas con muertos de guerra, abuelos perdidos en migración, hermanos muertos al nacer no llorados.

El orden clínico de trabajo

Esta es la pregunta importante: si te identificas con varias, ¿por cuál empiezas?

El orden clínico es éste:

  1. Primero la madre. Si no hay madre tomada, las demás se trabajan a medias.
  2. Después el padre. Cuando la madre está más en orden, el padre se trabaja mejor (porque ya no hay que “elegir bando”).
  3. Después la pareja. Cuando los dos vínculos parentales están más ordenados, los patrones de pareja se desactivan en buena parte solos.
  4. El lugar / sistema se puede trabajar en cualquier momento, pero suele aparecer naturalmente cuando hay buen avance con los anteriores.

Hay excepciones —a veces se empieza por el padre porque la madre no es accesible aún emocionalmente, o se trabaja primero un excluido específico que está bloqueando todo. Pero el orden general es ése.

Cómo se trabaja cada una

Las cuatro heridas se trabajan con el mismo método base —tres herramientas que se sostienen entre sí:

En seminarios temáticos se trabaja una herida a la vez —madre en uno, padre en otro. En sesión individual se mapea el sistema completo y se trabaja en el orden que el caso pida.


Si quieres profundizar, conoce los próximos seminarios o agenda una sesión individual. Para entender el método clínico, Cómo trabajamos en sesión. Para la herida materna específicamente, Herida materna en mujeres. Para la paterna, Herida paterna en hombres.

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